(Marc Anthony)
Comprenda
que no pretendo ofenderla
tampoco le estoy haciendo un reproche,
usted es dueña de su vida,
de su cuerpo y de sus noches.
Confieso me enamoré como un niño
y siento que no estoy arrepentido,
disfrute de tu experiencia
hasta calmar mi ansiedad.
Fuí dueño de su alcoba
y de su almohada
la tuve beso a beso, piel con piel
y el sol me sorpendio por su ventana
cansado de delirio y de placer
hasta ayer, hasta ayer.
Y perdona usted señora
pero cuando el alma llora,
el silencio no es remedio
para calmar el sufrir.
Hasta ayer, hasta ayer
Mi dulce dama elegante
supe que tienes otro amante,
al que quizás con el tiempo
le haras lo mismo que a mí.
Inspiración:
Fué enredandome en sus besos
hasta que me volvio preso
y en su juego despiadado me
entrego con su pasión
luego vino la traición el cual si
yo fuera un niño
me dijo que su cariño lo
brindaba a quien quisiera.
Eres una bandolera que jugo con mi querer,
ya no creo más mentiras ni en
llanto de mujer.
Yo te queria tanto mujer,
yo te adoraba tanto mujer....