(Olga Tañón)
Desde
hoy
he prohibido a mis ojos
el mirarte de nuevo a la cara.
Tienes
algo que acabo conmigo
que a mi mente
de mi alma separa.
Tengo
que renunciar a quererte
antes que yo no tenga remedio
si mi vida dejara a tu suerte,
mi camino será un cementerio.
Y
basta ya
de tu inconciencia
de esta forma tan absurda.
De ver a diario
como hechas a la basura
mi corazón,
lo que te doy,
con tanta fe de ver en ti felicidad.
Me
llevaré
la dignidad de no caer más en tu juego.
Haré de todo mi interior nuevo senderos,
y lloraré hasta lograr
que algún día ya no te pueda recordar.
Y
basta ya
de tu inconciencia
de esta forma tan absurda.
De ver a diario
como hechas a la basura
mi corazón,
lo que te doy,
con tanta fe de ver en ti felicidad.
Me
llevaré
la dignidad de no caer más en tu juego.
Haré de todo mi interior nuevo senderos,
y lloraré hasta lograr
que algún día ya no te pueda recordar.