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Reserva Biológica Carara
La Reserva se localiza en el Pacífico, en las márgenes del río Grande de Tárcoles, al sureste de la ciudad de Orotina, provincia de Puntarenas. Cuenta con una extensión de 4.700 hectáreas.
Carara está ubicada en la zona trasnsicional entre los bosques seco y húmedo de la región Pacífica de Costa Rica y puede decirse que ninguna otra área silvestre del país protege los recursos de plantas y animales presentes en dicha región bioclimática.
La Reserva fue creada para facilitar investigaciones y estudios científicos, así como propiciar la educación ambiental. Esta área silvestre es considerada un excelente laboratorio viviente, en donde se puede estudiar la estructura y el funcionamiento de los ecosistemas tropicales y las relaciones entre ellos.
La Reserva Biológica Carara cuenta con numerosos vestigios de ocupaciones indígenas precolombinos. Los estudios arqueológicos realizados han permitido la ubicación hasta el momento de quince sitios arqueológicos que corresponden a dos épocas de ocupación: la Fase Pavas (300 años a.C. - 300 años d.C.) y la Fase Cartago (800 años - 1500 años d.C.), con agricultura como base de subsistencia. De la segunda época de ocupación sobresalen varios sitios, como Carara que corresponde a un basamento rectangular (6x4 m), construido en piedra de río y rocas calcáreas, y Lomas Entierro, una extensa aldea con zonas habitacionales y funerarias en la cima de unas lomas ubicadas frente al río Tárcoles. Lomas Entierro fue un asentamiento principal durante la época precolombina y ejerció un dominio político y económico en la zona baja del río Tárcoles.
Los incendios forestales, la cacería furtiva y la limitación en cuatno a recursos financieros y humanos para hacer frente a la creciente demanda turística por los atractivos que protege la reserva, son los principales problemas que enfrenta la reserva.
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